Voy a contarte cómo traer un JDM de Japón a España como me habría gustado que me lo contaran a mí: claro, sin humo y avisándote de las trampas. Porque se puede hacer, y es una experiencia preciosa, pero el proceso tiene una emboscada que arruina a mucha gente: comprar el coche antes de saber si se puede matricular aquí. Esta guía recorre el camino completo —aduana, homologación, impuestos y matrícula— con cifras reales, y al final te enseño la vía que más me interesa para los coches de la época dorada: la de vehículo histórico. Un aviso de partida, por honestidad: esto es información, no asesoramiento legal ni fiscal; cada caso es un mundo y la normativa cambia.
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